Básculas y otros métodos fiables para medir composición corporal

No hay duda de que el peso debemos controlarlo a través de la alimentación y la actividad física, pero si no controlamos los avances con una báscula puede ser como dar palos de ciego.

Básculas de baño, de composición corporal, inteligentes… ¿tienes claro cuáles son sus diferencias y qué modelos son de calidad?…porque si no eliges una báscula fiable vas a llevarte más de un susto.

Básculas de baño, inteligentes y de bioimpedancia

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Tipos de básculas para medir la composición corporal

Tipos de básculas de composición corporal

Actualmente, todas las básculas que miden los porcentajes de composición corporal (grasa, músculo y agua) utilizan un método llamado de bioimpedancia.

Este, aunque lo detallaremos en profundidad más abajo, se basa en el envío de un impulso eléctrico a través del cuerpo. Dado que la cantidad de líquido es diferente en función del tejido, la báscula puede ofrecer resultados aproximados en función del tiempo que tarde en regresar dicho impulso eléctrico.
Ahora bien, podemos distinguir dos tipos de básculas capaces de medir la composición corporal:

  • Básculas de bioimpedancia clásicas. Son fácilmente reconocibles ya que cuentan con unas placas de metal en la base para apoyar los pies o, en su defecto, dos barras de metal para las manos unidas al dispositivo mediante un cable. Esos son los elementos que envían y recogen el impulso eléctrico y que determinan el tiempo transcurrido.
  • Básculas inteligentes. En apariencia, son iguales a las anteriores. Sin embargo, tienen características particulares. La más importante es que ofrecen conectividad WiFi o bluetooth. Gracias a ello, tienes la posibilidad de regular su funcionamiento a través de tu teléfono móvil. Pero no solo eso. Los datos son enviados al dispositivo para su posterior análisis a través de un software informático. Esto incrementa, y mucho, la precisión de la medición ya que el aparato aprende y se ajusta a ti. También es posible crear perfiles distintos para cada una de las personas que la utilicen.

¿En qué consiste la bioimpedancia?

Análisis de impedancia bioeléctrica

La bioimpedancia o análisis de la impedancia bioeléctrica es un sistema utilizado para determinar la composición de un cuerpo de forma aproximada. Generalmente, se utiliza para encontrar valores como, por ejemplo, el porcentaje de masa muscular o de grasa corporal.

La base del método de bioimpedancia para la medición corporal es muy sencillo. En concreto, se basa en la resistencia que los tejidos del cuerpo oponen al paso de un impulso eléctrico. Se fundamenta en la Ley de Ohm. Esta establece que la diferencia de potencial es igual a la intensidad de la corriente multiplicada por la resistencia eléctrica (V=RI).

Tal vez, si no tienes conocimientos de física, esta explicación te haya resultado un poco compleja, no pasa nada, te lo explicamos de forma más simple.

Para calcular la bioimpedancia, la báscula envía un impulso eléctrico a través de un extremo de tu cuerpo (un pie, por ejemplo) y lo recibe por otro (el otro pie o una mano). Según el tiempo que tarde en llegar dicho impulso eléctrico, el dispositivo calculará la composición corporal.

¿Es un método fiable?

Sí, pero solo proporciona valores aproximados. El motivo es que, por ejemplo, no tiene en cuenta la cantidad de agua que has ingerido antes de usar la báscula. Puesto que este líquido es un excelente conductor de la electricidad, puede distorsionar el porcentaje de grasa corporal, que no tiene esa cualidad.

Claves para elegir una báscula inteligente o de bioimpedancia

cómo elegir una báscula inteligente

Hay una serie de aspectos que debes tener en cuenta para asegurarte de elegir la báscula de bioimpedancia o inteligente perfecta para ti. Vamos a verlos:

  • Múltiples perfiles. Lo normal es que vivas en casa con tu pareja, tus hijos o, incluso, tus padres. Si todos tenéis en mente utilizarla para medir vuestra composición corporal, lo mejor es que elijas un modelo que admita la creación de perfiles personalizados. El número vendrá marcado por la cantidad de personas que residáis en la casa.
  • Resistencia. No, la cantidad de peso que es capaz de soportar una báscula no es ilimitada. Por ello, si tú o cualquier miembro de tu familia pesa, por ejemplo, 120 kg, has de asegurarte de que el modelo que te gusta es capaz de soportar esa cifra. De no hacerlo, no tardará en estropearse.
  • Revisa los requisitos de conectividad. Lo normal es que tu báscula inteligente se conecte a tus dispositivos móviles a través de la red WiFi doméstica, aunque también puede que lo haga a través de Bluetooth o redes ANT+. En cualquier caso, ha de ser compatible con tu modelo y con la versión del sistema operativo Android o iOS que equipa.
  • Pantalla de datos. Es cierto que, a través de tu móvil, podrás analizar en profundidad los resultados obtenidos durante la medición de bioimpedancia. Sin embargo, resulta muy cómodo que el propio dispositivo muestre información clave acerca de tu peso.
  • La marca. Actualmente, Xiaomi es uno de los fabricantes de básculas inteligentes más populares del mercado. Sin embargo, tiene competencia. Las de Huawei o, incluso, las de Garmin, que están especialmente diseñadas para corredores y triatletas, son también muy interesantes.
  • Diseño. Lo normal es que dejes tu nueva báscula a la vista dentro de tu dormitorio o cuarto de baño. Así que elige una que posea un diseño que se ajuste a la decoración de la estancia.
  • Fuente de energía. Las básculas inteligentes con función de bioimpedancia pueden funcionar a pilas, con batería o, lo que es menos habitual, conectadas a la red eléctrica a través de un enchufe. La autonomía de ambos tipos de modelos inalámbricos suele ser bastante prolongada (superior a 1000 mediciones).
  • El precio. Aquí entra en juego lo que estés dispuesto a gastarte. Hay básculas inteligentes que ofrecen la posibilidad de medir la composición corporal por, aproximadamente, 20 €. Sin embargo, los modelos más sofisticados pueden valer bastante más de 50 e.

Otros métodos para medir la composición corporal

La bioimpedancia se ha vuelto muy popular como método para determinar la composición corporal por muchos motivos. El primero de ellos es su sencillez, pero tampoco podemos olvidarnos de su portabilidad, rapidez y bajo precio. Sin embargo, existen otros sistemas que permiten obtener estos datos. Estos son algunos ejemplos:

  • DEXA. Son las siglas en inglés de la técnica llamada absorciometría de rayos X de energía dual. Se basa en la emisión y detección de fotones a través de este tipo de radiación que, evidentemente, entraña cierto riesgo para la salud. Es un sistema extremadamente preciso, pero con poca implantación por este motivo.
  • Plicómetro. Es una herramienta que se ocupa de medir el espesor de los pliegues cutáneos. Estas mediciones han de realizarse en zonas específicas del cuerpo (la rodilla, la cara posterior del húmero, etc.). En base a esos datos y a su comparación con una serie de tablas de equivalencias, puede determinar el porcentaje de grasa corporal.
  • Índice de masa corporal (IMC). Es el sistema menos efectivo ya que se calcula exclusivamente teniendo en cuenta la altura y peso del individuo. En concreto, la fórmula a aplicar es: Peso (kg) / altura al cuadrado = porcentaje de grasa corporal. No tiene en cuenta ningún otro criterio ni realiza ningún tipo de prueba física como en el resto de casos comentados anteriormente.

En definitiva, DEXA es el sistema más preciso para medir la composición corporal. Sin embargo, al emplear rayos X, su uso a nivel doméstico es imposible. Por su parte, el cálculo del IMC es muy impreciso y el plicómetro requiere de conocimientos especializados para un uso adecuado.

Esto hace que, hoy en día, las básculas de bioimpedancia ofrezcan las mejores soluciones para usuarios como tú.

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